Nuestra maderoterapia recupera una técnica ancestral, trabajada de forma manual con herramientas de madera. Puede generar cierta molestia, pero nunca debería doler — la intensidad se adapta siempre al umbral de cada persona.
Ayuda a mejorar la circulación, a eliminar toxinas y a reducir la apariencia de la celulitis, además de relajar el cuerpo en profundidad. La sensación después de una sesión bien realizada es, sencillamente, muy placentera. Se acompaña siempre de presoterapia.